Ilustraciones Surrealistas de la Subcultura Obscura/ Dark Culture

Hoy es un Día Negro / Today is a Black Day (15.03)

Marzo 15 / March 15

15.03.1937.  74avo Aniversario Luctuoso de H.P.Lovecraft
Howard Phillips Lovecraft (USA) muere a los 46 años de Edad/ H.P.LOVECRAFT dies @ 46
El gran maestro del horror cósmico muere en Providence de cáncer en el colon.

“En Enero de 1936, Lovecraft enfermó, le dió gripe, le apareció un tic en un ojo y empezó a padecer los síntomas de cáncer de colon, que una persona como él, jamás habría revelado a sus amigos, y que muchas personas ocultan hasta el último momento, cuando ya es demasiado tarde…Su tía Annie, ya con 69 años, también padeció gripe y tuvo que ser internada…Y como las desgracias nunca vienen solas, en junio se suicidó Robert Howard, el creador de Conan, el Bárbaro, uno de sus mejores amigos. Una vez que murió su madre, la única persona por la que vivía, se pegó un tiro en la cabeza. Para Lovecraft fue un impacto determinante la muerte de Howard.

En Septiembre, Lovecraft comenzó a perder mucho peso. Sobrevivió como pudo al invierno de 1936-1937 pero en Febrero ya no podía más. Llegó al máximo extremo que con esa enfermedad se puede llegar sin ir al médico. A principios de Marzo, por fin, un especialista diagnosticó cáncer de colon, pero estaba tan avanzado y extendido que sólo vivió hasta el 15 de Marzo.
Sus últimos meses tuvieron que ser muy duros.Todo fue tan rápido que a su funeral sólo asistieron 4 personas: su tía, una amiga de su tía, una prima segunda suya y uno de sus corresponsales y amigos.

H.P.Lovecraft fue enterrado en el cementerio de Swan Point, de Providence. En su tumba no hay losa sobre el terreno de la familia, pero hay una columna en la que pone su nombre y un pie en el que puede leerse: “Yo soy Providence”  Teodoro Gómez. 2002

Consulta la Biblioteca Negra para obtener la información de algunos libros de Lovecraft:  (Más por agregar)
https://clauzzen.org/biblioteca-negra-black-books/l/

A lo largo del día recuperaremos la Postal de Media Noche del 2008: Algunas Notas sobre lo que no existe (Fragmento.) H.P.Lovecraft.

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6 responses

  1. Pingback: Hoy en un Dìa Negro / Today is a Black Day 20:08: Nace Lovecraft / Muere Kubin « Clauzzen (Inc.)

  2. Mira, mira, aquí se postea esto???…

    Nathicana
    By H.P. Lovecratf
    It was in the pale garden of Zais;
    The mist-shrouded gardens of Zais,
    Where blossoms the white naphalot,
    The redolent herald of midnight.
    There slumber the still lakes of crystal,
    And streamlets that flow without murm’ring;
    Smooth streamlets from caverns of Kathos
    Where broodth the calm spirits of twilight.
    And over the lakes and the streamlets
    Are bridges of pure alabaster,
    White bridges all cunningly carven
    With figures of fairies and daemons.
    Here glimmer strange suns and strange planets,
    And strange is the crescent Bnapis
    That sets ‘yong the ivy-grown ramparts
    Where thicken the dusk of the evening.
    Here fall the white vapours of Yabon;
    And here in the swirl of vapours
    I saw the divine Nathicana;
    The garlanded, white Nathicana;
    The slow-eyed, red-lipped Nathicana;
    The silver-voiced, sweet Nathicana;
    The plae-rob’d, belov’d Nathicana.
    And ever was she my beloved,
    From ages when time was unfashioned
    Now anything fashion’d but Yabon.
    And here dwelt we ever and ever,
    The innocent children of Zais,
    At peace in the paths and the arbours,
    White-crowned with the blest nephalote.
    How oft would we float in the twilight
    O’er flow’r-cover’d pastures and hillsides
    All white with the lowly astalthon;
    The lowly yet lovely astalthon,
    And dream in a world made of dreaming
    The dreams that are fairer than Aidenn;
    Bright dreams that are truer than reason!
    So dreamed and so lov’d we thro’ ages,
    Till came the cursed season of Dzannin;
    The daemon-damn’d season of Dzannin;
    When red shone the suns and the planets,
    And red leamed the crescent Banapis,
    And red fell the vapours of Yabon.
    Then redden’d the blossoms and streamlets
    And lakes that lay under the bridges,
    And even the calm alabaster
    glowed pink with uncanny reflections
    Till all the carv’d fairies and daemons
    Leer’d redly from the backgrounds of shadow.
    Now redden’d my vision, and madly
    I strove to peer thro’ the dense curtain
    And glimpsed the divine Nathicana;
    The pure, ever-pale Nathicana;
    The lov’d, the unchang’d Nathicana.
    But vortex on vortex of madness
    Beclouded my labouring vision;
    My damnable, reddening vision
    That built a new world for my seeing;
    Anew world of redness and darkness,
    A horrible coma call’d living
    So now in this come call’d living
    I view the bright phantons of beauty;
    The false hollow phantoms of beauty
    That cloak all the evils of Dzannin.
    I view them with infinite longing,
    So like do they seem to my lov’d one:
    Yet foul for their eyes shines their evil;
    Their cruel and pitilessevil,
    More evil than Thaphron and Latgoz,
    Twice ill fro its gorgeous concealment.
    And only in slumbers of midnight
    Appears the lost maid Nathicana,
    The pallid, the pure Nathicana
    Who fades at the glance of the dreamer.
    Again and again do I seek her;
    I woo with deep draughts of Plathotis,
    Deep draughts brew’d in wine of Astarte
    And strengthen’d with tears of long weeping.
    I yearn for the gardens of Zais;
    The lovely, lost garden of Zais
    Where blossoms the white nephalot,
    The redolent herald of midnight.
    The last potent draught am I brewing;
    A draught that the daemons delight ih;
    A drught that will banish the redness;
    The horrible coma call’d living.
    Soon, soon, if I fail not in brewing,
    The redness and madness will vanish,
    And deep in the worm-people’d darkness
    Will rot the base chains that hav bound me.
    Once more shall the gardens of Zais
    Dawn white on my long-tortur’d vision,
    Andthere midst the vapours of Yabon
    Will stand the divine Nathicana;
    The deathless, restor’d Nathicana
    whose like is not met with in living.

    March 18, 2011 at 1:11 am

    • Y, ahora en español, lo más apegado posible

      Nathicana
      H.P. Lovecraft
      Trad. Sergio Fritz

      Fue en el pálido jardín de Zais,
      Los jardines neblinosos de Zais,
      Donde florece el nephalot blanco,
      El perfumado heraldo de medianoche.
      Ahí dormitan los quietos lagos de cristal,
      Y arroyos que fluyen sin murmurar,
      Los suaves arroyos desde las cavernas de Kathos
      Donde germinan los espíritus calmos del ocaso.
      Y sobre los lagos y arroyos
      Hay puentes de alabastro puro,
      Puentes blancos todos tallados hábilmente
      Con figuras de hadas y demonios.
      Aquí resplandecen soles raros y planetas extraños,
      Y extraña es la creciente Banapis
      Que se pone más allá de las murallas cubiertas de hiedra
      Donde se hace espeso el ocaso del atardecer
      Aquí caen los vapores blancos de Yabon;
      Y aquí en el remolino de vapores,
      Yo vi a la divina Nathicana;
      La enguirnaldada, blanca Nathicana;
      La de ojos humildes, la de labios rojos Nathicana;
      La de voz plateada, la amada Nathicana;
      Y siempre fue ella mi amada;
      Desde las edades en que el tiempo era no nacido;
      Cuando nada nacía, salvo Yabon.
      Y aquí habitábamos por siempre
      Los niños inocentes de Zais,
      En forma queda, en los senderos y las plazoletas
      Coronados de blanco con el bendito nephalot.
      ¡Cómo acostumbrábamos flotar en el ocaso
      Sobre prados cubiertos de flores y sobre laderas
      Todas blancas con el humilde astalthon;
      El humilde pero amado astalthon,
      Y soñábamos en un mundo construido de sueños
      Sueños que son más rubios que Aidenn;
      Sueños luminosos que son más reales que la razón!
      Así soñamos y amamos a través de las edades,
      Hasta que vino la maldita estación de Dzannin;
      La estación maldita por demonios de Dzannin;
      Cuando rojos brillaron los soles y planetas,
      Y roja brilló la creciente Banapis,
      Y rojos cayeron los vapores de Yabon.
      Entonces enrojecieron las flores y los arroyos
      Y lagos que yacían bajo los puentes,
      E incluso el calmo alabastro
      Brilló rosado con reflejos misteriosos
      Hasta que las esculpidas hadas y demonios
      Miraron, rojos, desde detrás de la sombra.
      Ahora mi visión enrojecía, y en forma demencial
      Yo me forcé por vislumbrar a través de la densa cortina
      Y vi a la divina Nathicana;
      La pura, siempre pálida Nathicana;
      La amada, inmutable Nathicana.
      Sin embargo, vórtice sobre vórtice de locura
      Nublaron mi laboriosa visión;
      Mi maldita, enrojecida visión;
      Que construía un mundo nuevo para mi contemplación;
      Un mundo nuevo de color rojo y tinieblas,
      Un horrible coma llamado vida
      Ahora en este coma llamado vida
      Yo contemplo los brillantes fantasmas de belleza;
      Los fantasmas de falsa belleza
      Que ocultan todas las maldades de Dzaninn.
      Los veo con ansia infinita,
      Tan parecidos a mi amada:
      Aunque en sus ojos brilla su maldad;
      Su crueldad e impiedad,
      Más despiadada que Thaphron y Latgoz,
      Doblemente nociva por su disimulo que atrae.
      Y sólo en los sueños de medianoche
      Aparece la perdida doncella Nathicana,
      La pálida, la pura Nathicana
      Quien se desvanece en la mirada del soñador.
      Una y otra vez yo la busco;
      Y en mi lástima recurro a los profundos tragos de Plathotis,
      Profundos tragos mezclados en el vino de Astarte
      Y fortalecidos con lágrimas de largo llanto.
      Y añoro los jardines de Zais;
      Los amados, los perdidos jardines de Zais
      Donde surge el blanco nephalot,
      El flagrante heraldo de medianoche.
      El potente último trago estoy preparando;
      Un brebaje con el cual los demonios se deleitan;
      Un trago con el cual desaparezca el color rojo;
      El horrible coma llamado vida.
      Pronto, pronto, si no me falla el brebaje,
      El rojo y la locura se desvanecerán,
      Y en la profundidad tenebrosa habitada por gusanos
      Se pudrirán las cadenas que me han sujetado.
      Una vez más los jardines de Zais
      Resplandecerán blancos en mi visión largamente torturada
      Y en medio de los vapores de Yabon
      Se levantará la divina Nathicana;
      La eterna, restaurada Nathicana;
      Cuya imagen no es posible encontrar en vida.

      March 18, 2011 at 1:13 am

  3. Mira pequeña, te dejo acá también algunos otros homenajes a Phil, desde Canadá…
    Las Ratas en la Pared

    Dagon

    Espero te gusten 😉

    March 18, 2011 at 12:11 am

  4. Chiquillaaaaa Mágica, 74 años se dicen fácil, pero escribir de ellos, es un reto, gracias por el recordatorio…

    Te dejo algo padre que me encontré para conmemorar el despertar de Phil a la eternidad…

    Espero que te guste…. Va, cuidate!!

    VelHorn

    March 15, 2011 at 11:04 pm

    • Hermosa animación. Gracias Señorita Velhorn.

      March 16, 2011 at 12:11 am

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